Hoy fui a dar un paseo…
Me gusta pasear, en esas tardes de verano en las que el sol se concede una tregua para descansar sin desaparecer, y los rayos de su calor se tornan suaves y agradables.
Hoy fui a pasear, y resultó tan gratificante que, aunque despacio, aunque solitaria, caminaba con el pensamiento en ideas positivas, haciendo planes, buscando soluciones a lo que tiene solución, sin preocuparme, ocupándome en otro momento, pero ese rato ha sido para mí, para mi cuerpo, para mi mente, para mi alma,…
Hoy fui a pasear por ese río que recorre mis recuerdos cuando estoy lejos, y mis pensamientos cuando salgo a meditar junto a sus aguas, que humedece mis conversaciones cuando un alma amiga me acompaña…
Hoy fui a pasear y no estaba sola. Mientras yo paseaba por el Esla, Leyre paseaba por Sahagún y se acercaba al Cea, cada una con sus pies en algún momento, con sus recuerdos en muchos otros, y volvemos cada vez, a nuestros ríos, a nuestras ideas, a nuestros sentimientos hechos poesía en el discurrir del agua, en el discurrir del tiempo, en cada letra que escapa de un corazón, que como siempre, ama León.





