Hoy estuve pensando en ti…
Estuve pensando, escuchando, recordando y volviendo a pensar. Pensaba y sentía, sentía que el pueblo sigue siendo el pueblo, ¡qué alegría! no importa que pase el tiempo, porque el tiempo no pasa.
Caminando y escuchando, contemplando el rumor verde de los chopos alzarse junto al río, he vuelto a soñar, un poco, sólo un poco, pero sí, lo reconozco, un poco sí soñé. Hoy estuve viviendo la magia convertida en paisaje, y en sensaciones, en cotilleos y secretos a voces, porque ante tanto silencio, ante tanta quietud, no se habla entre susurros, se cuentan las cosas con todas las letras, uniendo los sonidos, formando las palabras, dando vida exterior, a lo que va cambiando con el discurrir de los días, pero que sigue ahí, de una manera o de otra, sigue ahí, en el fondo, escondido en lo secreto, en los recuerdos, en los cariños y las lágrimas que no llegaron a brotar.
Hoy estuve junto al brillante, junto al hermoso, junto al resplandeciente Esla, y pensé en momentos pasados, y descubrí que vivía una nueva realidad, entre comentarios y confesiones, ante la certeza absoluta de que lo que está bien hecho, siempre estará bien hecho. Estuve paseando junto a esa amiga que es familia, o esa familia que es amiga, en realidad, todo es lo mismo, porque, bien dijo alguien alguna vez: “los amigos son la familia que uno elige”.
Hoy estuve recorriendo el sendero que lleva al molino, caminando por los recovecos de la memoria, entendiendo la historia de un amor del ayer con la luz del hoy, y descubrí…
Descubrí que hay cosas que no cambian, que lo más importante no se ve, se siente, que las lágrimas de San Lorenzo vuelven a caer cada agosto, antes de Nuestra Señora, como antes, como siempre, como cuando contemplábamos las ilusiones recorriendo el firmamento, como antes, como cuando me querías, Cifuentes, como ahora, como siempre, soñando juntos, el río, las estrellas, tú y yo…

Maripaz Brugos escribió,
agosto 11, 2011 @ 9:14 pm
A mi tambien me gusta recuperar mis vivencias y recuerdos cerca del rio y los chopos.
Un relato muy hermoso
Victor escribió,
agosto 12, 2011 @ 3:34 am
Y mañana mas lagrimas, (de San Lorenzo) y hoy, por fin tú, de nuevo tú… rompiendo el silencio sin romperlo del todo con palabras hermosas. Disfruta de la magia de tu mágico León.
Patrichueck escribió,
agosto 12, 2011 @ 10:06 pm
El río es enigmático, atrayente, el río es mágico.
manuel escribió,
agosto 12, 2011 @ 11:59 pm
Sí, yo diría como una amiga mia ante las Cataratas del Iguazú: “atrapantes”, Así es el Esla en muchos de sus recodos, en sus raseras y sus tablizos…
Patrichueck escribió,
agosto 30, 2011 @ 8:39 pm
Muy cierto….
Jose Mari escribió,
septiembre 9, 2011 @ 12:09 am
SIN duda leer estos comentarios cuando uno acaba de venir del pueblo, de nuestro pueblo de quien se acerque a él, es mucho mas sensible uno a entender tus comentaios.He paseado con la familia por los caminos comiendo moras hasta saciar todo el apetito, haciendo fotos a las fincas de girasoles imponentes, que dan un colorido a nuestro paisaje inigualable, algo que los comentarios me hacen en Venezuela cuando ven las fotos, les parece increible tanta belleza, he estado sentado al lado del rio Esla ratos viendole seguir su curso, sin saber a donde realmente termina su caminar,el remanso aparente,pues nunca se detiene el agua , frente al antiguo molino, caminar por entre los chopos inmensos en su cantidad y calidad a todo lo largo del recorrido de nuestro rio….de verdad he disfrutado como nunca de esa naturaleza, que desde niño la tuve pero no lo habia sabido valorar. Los comentarios de mi mujer, enamorada de Cifuentes hasta los huesos, y tus comentarios unidos a los de mi hermano y cuñada que a cada paso que damos van mostrando las bellezas que nos dan gratis y permanentes….de verdad GRACIAS a quien corresponda por ponernos esa alfombras naturales para nuestro deleite.Me encanta lo valores,tu me has ayudado a valorar tambien todo eso…por todo es que cada año paso mas meses alli, y menos en esta ciudad invivible por su inseguridad y delincuencia desatada como es Caracas. Gracias Dios mio por hacer que naciese en un pueblo, por ser de pueblo, porque tener un pueblo es una fortuna impagable.