Tras las huellas de la Orden del Temple

Castillo de Ponferrada

Castillo de Ponferrada

En el corazón de la comarca del Bierzo, enclavada en un entorno verde de belleza singular, hecha de piedras, historia y vida, se encuentra la bella Ponferrada, y entre sus calles empedradas en gris y el azul de sus tejados, entre sus flores y sus arbustos, encontramos, sobre la colina junto al río Sil, elegante y firme, el Castillo de los Templarios.

El viejo castillo, como si de un árbol se tratase, empezó siendo pequeño, como una semilla, siendo, por aquel entonces, un castro prerromano; pasaron los siglos y aquel lugar se transformó en ciudadela romana, siendo asolada en el siglo IX, hasta que, dos siglos más tarde, fue reconstruida y fortificada.

Si dicha construcción no tuviera más historia, seguiría teniendo ese halo de misterio que traen los siglos consigo, mas, alimentado por los fragores de la historia, el Castillo de Ponferrada absorbió ese carácter mítico que relaciona lo humano y lo divino.

En 1118, nueve caballeros franceses crearon La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo con el objetivo de proteger la vida de aquellos cristianos que viajaban a Jersusalén después de su conquista tras la Primera Cruzada. Once años más tarde, tras el reconocimiento oficial de la Orden por parte de la Iglesia Católica, los Caballeros del Temple aumentaron en popularidad, número y poder; y así, en el siglo XII, los reyes de León donaron Ponferrada a la Orden con la misión de defender a los peregrinos que pasaran por el territorio.

Admirando la belleza de la fortificación sobre el promontorio puedo imaginar fácilmente aquella vida de rezos y espadas, aquellos monjes militares que distan mucho de los que conocemos en la actualidad, con sus mantos blancos y las cruces rojas adornando su blancura, con sus escudos y cofias de malla metálica, saliendo al galope a recorrer los caminos que conducían a los peregrinos hacia su Santo Patrón.

Aquellos caballeros, considerados Conservadores del Santo Grial, con el paso de los años fueron acumulando riquezas y poder: aquellos que batallaban en las contiendas formaban parte de una de las unidades militares mejor entrenadas; aquellos que no combatían gestionaron la Orden con nuevas técnicas financieras similares a las de los bancos en los que hoy guardamos nuestros muchos o pocos caudales.

Y en aquel mundo de batallas y guerras constantes, de peregrinos y soldados, de monjes y campesinos, el castillo adornaba el paisaje con bella silueta militar.

Rodeado por el foso, cruzando el puente levadizo que te invita a recorrerlo, atravesamos la doble línea de murallas y torreones circulares adornados por almenas y unidos por un arco de medio punto, y penetramos en su interior; allí, una pequeña ciudad callada nos cuenta historias grabadas en silencio en las paredes del palacio o casa residencial, con su sala rica, el mirador, la capilla y la bodega, las celdas, el salón, las caballerizas y  los patios. La torre del homenaje, junto al patio de armas, conserva una bonita inscripción en latín “Si el Señor no protege la ciudad en vano vigila quien la guarda”.

Dos siglos más tarde, ambición, envidia y ruindad capitaneadas  por el rey Felipe IV de Francia presionaron al Papa Clemente V hasta conseguir la disolución de la Orden en 1312, cuando el castillo pasó de nuevo a manos de la Corona de León.

Han pasado ya muchos años desde que muchos de sus miembros fueran vilmente quemados en la hoguera, pero el espíritu de aquellos valientes caballeros que velaban por la paz y el bien común, sigue vivo en los escudos y blasones, en el alma y la silueta del Castillo de Ponferrada.

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18 comentarios so far »

  1. 1

    patrichueck said,

    Gracias por la fotografía, Sara, eres un sol.

  2. 2

    Luz del alba said,

    Muy guapo me encantaria conocerlo !!!!

  3. 4

    Carlos said,

    Me gustaría visitarlo la próx. vez que vaya a Castilla y León…

  4. 6

    Carlos Mesa said,

    Patricia,

    Cada día estás mejor. Me ha encantado la propuesta de visita al castillo. Quizás lo de “disolución de la Orden”, ja, ja, no sea demasiado acertado. Más bien los tostó un poquillo el Papa Clemente V, que por cierto se estaba muriendo de un cáncer de colón, postrado en la cama. Por eso duró tan poco luego. Y es que donde las dan las toman…

    Lo que nunca consiguió el Papa fue disolver la Orden, pues lo que quizas pocos conocen es que existe un documento donde Jacques de Molay nombró sucesores. Y estos, para bien o para mal, parecen haber llegado hasta nuestros días. El documento se puede encontrar en los archivos históricos. Y la historia de sucesión del Temple. bueno, esa ya es otra historia que algún día contaré…

    Felicidades por tus excelentes trabajos.

  5. 8

    Araceli G said,

    Wow! Patri! Cuando regrese a España nos vamos juntas a Ponferrada!!.. Tu blog es una maravilla y me encantan tus propuestas.
    Keep the good work Girl!

  6. 9

    Javi said,

    Es un castillo precioso, naturalmente hay que ir. Justo al lado está el “Puente de Hierro” que se construyó para que los peregrinos cruzaran el río y que dio nombre a la ciudad. Además, ahora está casi a punto de acabar la restauración y se hacen muchas actividades de la ciudad que están muy chulas.

    Gracias por colgarlo, Patri!!!

  7. 10

    […] quedó el imponente castillo de Ponferrada, y tras una jornada intensa recorriendo los senderos del Camino Francés, cae el día y anochece en […]

  8. 11

    […] el mozárabe San Miguel de Escalada, y la Pulchra Leonina; pienso en patrimonio y se me ocurre el castillo de Ponferrada y el de Valencia de don Juan; y pienso en patrimonio y se pasean por mi mente la cocina de horno y […]

  9. 12

    […] torreón sirvió para proteger las cercanas minas de oro;  pasados los siglos hasta los míticos templarios recorrieron el interior del castillo al que perteneció como torre del homenaje, y luego fue […]

  10. 13

    […] sabes que podrás contar si algún día los temporales de la vida azotan tu estabilidad, amigos de Ponferrada y Valencia de don Juan, amigos […]

  11. 14

    Javi said,

    … amigos de fortaleza.

    Siempre ahí para lo que se necesite!!! Gracias!!! 🙂

  12. 15

    […] desafió cielo y tierra y preparó una poción con agua bendita del santuario de la Encina de Ponferrada y un polvo misterioso, que sacó de un anillo, para encandilar al caballero templario del que se […]

  13. 16

    […] de verano, y con la primera luna llena del mes de julio, la magia del misterioso Bierzo envuelve Ponferrada, y la historia deja de ser historia y se convierte en […]

  14. 17

    Zachary said,

    Muchas ideas para visitar, con mi nieto que le encantan los castillos.
    Gracias

  15. 18

    […] lugares lejanos que se acercan a este lado del océano, con el Teleno como estandarte y el castillo de Ponferrada en la mente, con paisajes de ensueño por los que pasear, con los Picos de Europa de fondo, y el […]


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