En la Senda de San Martín

Ermita de Santa Lucía en La Aldea del Puente - Tierras de León

Ermita de Santa Lucía

Cada rincón del planeta tiene sus propios secretos, secretos que a veces se encuentran tan escondidos en la propia superficie, tan difuminados por el paso del tiempo, que perdemos la pista sobre las historias sin contar que yacen en el fondo de una memoria colectiva cada vez más olvidadiza…

Remontada a la Edad Media, en una época en la que el Señorío de Rueda dominaba en los márgenes del río Esla, contemplo un paisaje no muy diferente al que cualquiera puede fotografiar en la actualidad: un paisaje lleno de llanuras a cuyo fin dominan majestuosas montañas, altas cumbres pobladas de nieve gran parte del año, y el caudal de un río que no deja nunca de fluir… allá donde ahora hay vacío, hubo antaño varios puentes que comunicaban una orilla con la otra, y así, el mozárabe priorato de San Miguel de Escalada unía sus tierras con lo que entonces era conocido como La Puente de Rueda, entrando en ella junto al molino.

Los campos de cereales cubrían su dorado color de blanco al llegar el invierno, y la primavera sorprendía con fuerza cargando los árboles frutales con bellas flores que habrían de dar fruto si alguna helada a destiempo no ensombrecía su madurez… los animales pacían tranquilamente en las huertas, y daban leche cada anochecer, en las cuadras, o esperaban inconscientemente a ser consumidos por aquellos que los alimentaban, y las liebres, conejos y perdices poblaban los montes, y los cangrejos y truchas, el río… y la vida avanzaba tranquila, incesante, con el peso de un presente tan similar al pasado que parecía que nunca habría de cambiar… mas fueron pasando los años y con ellos las décadas que formaron parte de los siglos, y así, llegados al presente, los paisajes fueron cambiando, y los cangrejos se mudaron de sitio, y las truchas se escondieron haciéndose más escurridizas… pero las huertas siguieron allí y los manzanos poblaron sus tierras, y los conejos, perdices y liebres se negaron a abandonar los montes que sus antepasados habían habitado, y las ovejas churras decidieron que aquel lugar les gustaba demasiado y lo convirtieron en su hogar y las vacas siguieron paciendo y dando leche generación con generación… y el tiempo dio un poco de tregua a un pueblo atravesado por la modernidad en la carretera que lo une con la ciudad.

Los secretos son… secretos, sí, pero nunca están demasiado escondidos, siempre se pueden desvelar si juegas a descubrirlos porque el pasado siempre deja sus huellas sobre el sendero de la historia, y aquel pasado perdido en los siglos del Medievo dejó sus pistas en la iglesia de la Visitación. Aquel templo muestra sobre la puerta de entrada dos piezas góticas en forma de tímpano, y en su interior cobija retablos del Renacimiento y el Neoclasicismo, mas si te fijas bien, si observas detenidamente cada detalle, quizá encuentres un pequeño Teothokos, una pequeña talla románica de la Madre de Dios con el Niño en su regazo.

Y paseando por las calles aparece la anciana espadaña del siglo XVI de lo que no hace mucho tiempo atrás todavía era la ermita de Santa Lucía, que en su interior guardaba la imagen de Santa Lucía que ahora conserva la iglesia de la Visitación, y otras dos tallas antiguas: una de la misma patrona y otra anterior de San Martín. Aquella talla pequeña, aquella pequeña imagen de San Martín remonta sus orígenes a la época en que el Priorato de Escalada extendía su poder eclesial al otro lado del río Esla, y la ermita que le daba cobijo ya no está, se fue casi tres siglos atrás… pero como siempre hace la vida, aunque ya no esté, aunque ya no podamos contemplar la belleza de sus muros convertidos en antigüedad, el aroma de su existencia queda vivo en la memoria colectiva de un pueblo que sigue llamando al camino que llevaba hasta ella: La Senda de San Martín.

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6 comentarios so far »

  1. 1

    patrichueck said,

    Mi agradecimiento y mención especial a Ana Isabel, que me ha facilitado todo tipo de información a través de su página web:

    http://aldeadelpuente.webcindario.com/

    Si queréis saber más de La Aldea del Puente, ya sabéis dónde consultar.

    Gracias, Anina.

  2. 2

    Anina said,

    Gracias a ti por escribir de la ribera del Esla. Un saludo. Voy a poner el enlace en mi web. Saludos

  3. 3

    Carlos said,

    Bonito relato de ese pueblo cercano a Saelices de Payuelo y Villamondrín de Rueda…

  4. 4

    patrichueck said,

    Mi agradecimiento personal a Saray Ubón Burón, que me ha hecho llegar la imagen que ilustra el presente relato.

    Gracias, Saray.

  5. 5

    patrichueck said,

    Mi agradecimiento personal a Saray Ubón Burón, que me ha hecho llegar la imagen que ilustra el presente relato.

    Gracias, Saray.

  6. 6

    BERNARDO said,

    Interesante relato, acercándonos magistralmente a otros tiempos, como bien dices en ocasiones si cerramos los ojos despues de leerlo nos transporta la imaginación a tiempos remotos, donde no tendrían las comodidades que tenemos en la actualidad, pero puede ser que vivieran de una forma mas armoniosa, disfrutando cada pequeño detalle que nos ofrece la naturaleza.


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