En la tierra del Roblón

Mi mágico Léón: en la ribera del río Corcos está Llamas de Rueda, en Tierras de León. León. Turismo.

Ocultando el Roblón

Allá por la Babja Edad Media, en tiempos del siglo XII, tiene lugar la fundación del gran monasterio cisterciense de Santa María La Real de Gradefes, una fundación importante, muy importante…

En 1.166 doña Teresa Pérez funda un monasterio al que dona diversos territorios heredados de su marido, recibidos de manos de Alfonso VII por sus luchas contra las huestes sarracenas…

Corrían tiempos de Reconquista, cuando un pueblo en la ribera del río Corcos fue donado al monasterio de Gradefes

El río Corcos y su valle, y en él, multitud de robles forman un poblado peculiar de individuos altos y robustos, fuertes y valientes como las montañas que los observan desde la lejanía de sus alturas, sin miedo al frío que traen la nieve y el hielo consigo, y al duro y seco calor que los azota cuando Lorenzo gobierna el firmamento en los días de primavera y verano.

El valle de un río y un robledal poblando sus lares, y en ellos, huidizos ante la presencia humana, lobos, corzos y el jabalí, que todavía merodean por una tierra que siempre fue suya y que la modernidad no ha querido arrebatarles.

Un valle, un río, animales y un robledal, y en él, una nueva especie de roble se escondía de la ciencia, relajada entre la espesura de sus conciudadanos ecológicos, pasando desapercibida entre la multitud, hasta que un día alguien la encontró, y entre sus personajes halló al anciano Roblón, con su enorme cuerpo de cinco metros de perímetro, oculto en el pequeño valle de Valdecea.

Descubrir un lugar pequeñín tiene siempre algo especial, algo que quizá se encuentra un poco más allá, siguiendo un camino y desviándose a la derecha hasta encontrar una maravilla vegetal elegante y señorial.

Descubrir un lugar sencillo tiene siempre algo singular, singular como el cariño que te arraiga a un lugar, y sin saber cómo excava en las profundidades de tu memoria y echa raíces en tu corazón, singular como la Dehesa El Plumar que une un pequeñín con otro pequeñín a través de su cañada trashumante dirección a Prioro, que tantas ovejas han recorrido a lo largo de la historia.

La Dehesa El Plumar, uniendo en un sólo camino, un pueblo con su vecino, con Herreros de Rueda, que más que un vecino, es un hermano. Un hermano con el que compartir historia y sangre, con el que compartir familia y recuerdos.

Descubrir un lugar pequeñín tiene algo singular, singular como Llamas de Rueda, aquel pueblo donado por doña Teresa muchos siglos atrás, con su iglesia y sus paisajes, con sus gentes de aquí y allá, con su historia y sencillez, con su vida, y como no podía ser menos, con su fiesta, en agosto, cuando el pueblo saldrá en procesión en honor de su santo patrón: San Juan Degollado.

Anuncios

1 Response so far »

  1. 1

    Patrichueck said,

    Buena foto, Fonso, mejor pueblo.


Comment RSS · TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: