El amor

Mi mágico León: entrada a Salio, en la montaña oriental leonesa. El pueblo de Salio quedó bajo las aguas del pantano de Riaño. León. Turismo.

La humedad del desamor en Salio

¡Cuánto se quiere a los padres! ¿verdad? Puede que, a veces, sin desearlo, pero se les quiere de una manera extraña, que se enraiza en recuerdos olvidados en algún lugar de la memoria donde no se puede acceder, y aún así, sabes que están ahí…

¡Cómo se ama lo de uno! ¿verdad? Se ama tanto que su esencia se cuela por cada poro de la piel, embriaga las entrañas de sentimiento, y se funde con los tejidos del corazón…

Se ama la niñez, y se recuerda con melancolía aquella capacidad de desconectar de cualquier tristeza en un momento, y sonreír sin darle más vueltas a la cabeza, sin preocuparse. Se ama la niñez, y la adolescencia, aquella época de cuando nos juntábamos los chavales a… a lo que fuera, la cosa era reunirse y hacer cualquier trastada, aunque no fuera nada grave, ni peligroso, ni malintencionado, pero hacer una de esas travesuras que todavía hoy te hacen reír como si aquel momento no hubiera pasado.

La vida tiene eso: Amor.

Uno ama lo que conoce, lo que le hace sentir, ama a aquellas personas que le acompañan a lo largo de tantas cosas, ama a los nuevos viajeros que se encuentra en el camino, y que, a veces sin merecerlo, han conseguido robar un pedacito de tu cariño…

El amor es así: caprichoso, dulce, juguetón, vergonzoso,…

Uno ama su barrio, su pueblo, sus paisajes… ama su gente, sus recuerdos, sus sonrisas y hasta sus lágrimas…

El amor…

Dicen que “soledad es estar rodeado de gente y pensar sólo en quien falta”.

Pienso… pienso en Vegamián, pienso en Riaño, en Huelde, en Lagüelles, en Salio

Pienso en sus rincones, en el verde de sus praderas, en las madreñas recorriendo sus calles, en sus gentes tranquilas, austeras y sencillas.

Pienso… pienso que el amor es más fuerte que la vida y la muerte, que donde hubo fuego siempre quedan cenizas y pienso…

Pienso que hay mucho amor esperando brotar de nuevo del corazón de la tierra, la misma tierra en la que un día moró Riaño, Burón, Vegamián, Lagüelles, la tierra en la que moró Salio.

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4 comentarios so far »

  1. 1

    Patrichueck said,

    La bonita fotografía que ilustra este relato es obra de Pedro Riaño.

  2. 2

    BERNARDO said,

    Precioso relato Patri, que trasmite mucho amor, es una maravilla leer algo dedicado a lugares concretos y a ciertas personas especiales como son los padres, con las que convives durante una época de la vida, y otras con las que te vas encontrando, unas veces con menos y otras con mas fortuna, y nos van haciendo la vida más agradable.
    Un cordial saludo.

  3. 3

    teresaypedro said,

    Patricia, puro sentimiento, gracias.

  4. 4

    Nieves said,

    Es precioso, me ha recordado una pequeña parte de mi infancia en mi tierra, Salio. Gracias a gente como tú, espero que nunca se olviden nuestros amores, nuestras raíces. GRACIAS.


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