Escribir

Mi mágico León: primer amanecer de 2015. León.

Ganas de abrazarte

Esta noche vuelvo a escribir como tantas otras, tal vez, o, tal vez como nunca, no sé, pero vuelvo a escribir; y lo hago porque una vez más has vuelto a aparecer entre mis pensamientos, como lo haces tan a menudo en las hierbas que pueblan mi cocina y en las fotos que adornan mi mágico rincón.

Esta noche vuelvo a escribir porque he pensado en dejarlo a un lado, en cerrar la persiana de esta aventura mágica que, sin la vigilia de su guardaespaldas, parece haber perdido fuerza, parece haber perdido magia.

Estaba pensando, y estoy pensando, en que te echo tanto de menos, y a la vez, te tengo tan guardadito en lo más profundo de mi cariño, que me cuesta comprender que ahora tengo que buscarte en el cielo y sus estrellas, en la magia de las mañanas frías de neblina, en las heladas que dejan escarcha y en los rayos de la puesta de sol.

Sin excusas que atestigüen lo que ocurre, te diré que te quiero con locura, y que me cuesta sumarte a mis amores estrellados, porque un mar de voces cariñosas se confunden en el viento, y entre ellas está la tuya, lunático querido, y añoro tus versos entrelazados en el sabor amargo de ese cigarro que alguna riña de las mías te trajo.

Desde la distancia que anteponen los kilómetros a los abrazos, me reconozco acompañada en la solitud desconcertada, de quien sigue esperando escuchar tu voz pausada desear un profundo -“Buenos días”-, o -“Buenas tardes”-, pero siempre buenas, ¿verdad, querido mío?

Y no quiero pensar demasiado, porque si pienso lloro, como a ratos llora el Curueño a su paso por Barrillos, y sé que no te gusta saberme triste.

Por eso, angelote mío, mirando el infinito dulce de tus preciosos ojos marrones, contemplando la maravilla de un nuevo amanecer, te dedico la más esperanzada de mis sonrisas, porque sé, aunque a veces me cueste seguir sabiendo, que estás ahí, en la Bañeza, en los campos y en los montes, en el recuerdo de tus domingos de niñez camino a misa, a la vera de la Puchra leonina, y en los cielos pintados del cálido color de tus amores.

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4 comentarios so far »

  1. 1

    Patrichueck said,

    Pedro Fernández es el genial autor de tan preciosa fotografía.

  2. 2

    Cada uno de los que lo leemos,nos lo podemos aplicar y disfrutar como cualquier enamorado. Estos dias, la Luna está como le corresponde en Enero, salgo lejos de las luces artificiales para extasiarme con la Luna de León,(CIFUENTES DE RUEDA)MOLINO DE LA GRIEGA.

  3. 3

    […] cielo más oscuro, y durante el día, bailar con las mariposas de colores, pasear por los lares de la Bañeza y respirar aromas de romero y orégano, ver los espinos en flor al llegar la primavera, y escuchar […]

  4. 4

    […] querido y mágico León, me persigue un juramento de amor encendido, me acompaña el corazón en la boca del estómago […]


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