Posts tagged Cabrillanes

La laguna del lago

Mi mágico León: en Babia está Lago de Babia, y en sus lares la laguna de Lago de Babia. León. Turismo.

Una laguna en las alturas

Abstraer la mente y descubrirse en Babia, y luego saber que Babia no es sólo un estado de plácida distracción sino una realidad, una realidad tan auténtica como las antiguas huertas, convertidas en pastizales, que contemplan Torrestío desde la tranquilidad más absoluta, o como auténtica es Peña Ubiña y la pasión que siente el caminante de las sendas leonesas por ella,…

Abstraer la mente y descubrir cada rincón de una tierra plagada de lugares hermosos, llenos de la sencillez sublime de una naturaleza inmensamente bella, y encontrar sitios desconocidos e increíbles, impensados y sorprendentes, como sorprendente es mirar al firmamento una noche estrellada y contemplar la fugacidad de una luz recorriendo la oscuridad con la forma de un deseo que pedir en el silencio del corazón.

Abstraer la mente y empezar a caminar, dejar las casas atrás y sumergirse en una naturaleza resplandeciente y llena de color, y así, remontando la pendiente hasta una altura insospechada, disfrutando de las montañas y los valles, donde menos se espera encontrar una laguna…

Una laguna llena de vida, llena de minúsculos animales sobrevolando sus aguas y hermosos peces de colores adornando su lecho con el irisado de sus lomos.

Una laguna llena de verde por dentro y por fuera, por dentro, desde lo profundo de su ser, con las plantas que han hecho de sus aguas su manera de vivir, por fuera con los arbustos y hierbas que la rodean cuando la nieve toma su tregua anual.

Abstraer la mente, recorrer Babia, encontrar un pueblo y descubrir porqué se llama así, porqué su nombre es Lago de Babia.

Anuncios

Comments (3) »

No estoy…

Las Montañas que decoran Babia

Las cumbres nevadas de Babia.

Hay quien prefiere estar en las nubes, otros prefieren estar en la luna, yo, sin embargo, prefiero estar en Babia.

¿En Babia? ¿en la luna? ¿en las nubes?… sí, en Babia, con la luna sobre mí al caer la noche y las nubes coronando las cimas de sus montañas al alba…

En la Alta y la Baja Badabia, rodeados de quietud y sosiego, en un ambiente lleno de armonía entre lo humano y lo terrenal, se encuentra el paraíso al que los reyes de León acudían a descansar en busca de la tranquilidad y la paz que en la corte no encontraban.

Entre la Babia real y la Badabia mítica hay un mundo de montañas y valles, ríos y lagunas, pastos, castillos e iglesias que dan vida a una ensoñación hecha tan real como la vida misma, como ese olor a hierba fresca y a cumbres nevadas que penetra los sentidos del cuerpo y toca con su varita la magia de la imaginación…

Cuentan los vestigios encontrados en su valle, que fue poblado desde la Edad de Bronce, y pasados los siglos, los invasores romanos pudieron usar la vía del Puerto de la Mesa para cruzar la Cordillera hacia la bella Asturias.

Entre sus montañas, Mons Vindius, en el que se resguardaron cántabros y astures ante la llegada del Imperio Romano…

Y entre el Concejo de Babia de Yuso y el Concejo de Babia de Suso, la mente divaga con facilidad mientras el viento mece las ramas de los árboles y el agua chapotea en sus arroyos… y los caballos pacen serenamente en las pasturas y algunas vacas pintas salpican el paisaje con sus blancos y negros, y se echa de menos el balar intenso de los rebaños trashumantes que subían desde la lejana Extremadura hacia los verdes pastizales donde nacían y nacen sus mejores guías y defensores ante el posible ataque de un lobo: los valientes mastines leoneses.

Este lugar lleno de sueños de quietud, de anhelos de los caminantes que peregrinan hacia Santiago, de deseos de los mercaderes que recorrían la Ruta de la Plata… este sitio tan lejano en apariencia como cercano en realidad, está ahí, al norte de León a tan sólo unos kilómetros de aquí, puede estar cerca, o lejos, es todo tan relativo… sea como fuere, si se puede alcanzar, si se puede llegar a Babia, es porque existe, ¿no? Pues si existe, si te apetece conocerlo, vente conmigo, que yo ya no estoy… estoy en Babia.

Comments (15) »