Posts tagged Montaña Leonesa

Suavidad

Mi mágico León: invierno en León. España.

Amor indómito

Con la suavidad de una melodía que se escapa de entre unos labios, con la delicadeza de unos dedos acariciando los acordes de una canción, con dulzura, con emoción, recorre la ternura de los recuerdos, la voz concentrada y serena de un corazón amable.

Como los copos de nieve deslizándose desde las alturas, como la seguridad feliz que da la perspectiva del tiempo, como la luna y las estrellas, se dibuja la memoria de los buenos momentos, donde la sonrisa aparece en lo profundo del sentimiento y los instantes se repiten hasta el infinito, y ya no hay final…

Más allá del mar y las distancias, más allá de los aviones y las fotografías, en algún lugar, huele a Teleno, y el verano y el invierno abrillantan la superficie de la tierra con colores brillantes llenos de emociones, donde las estrellas brillan con especial fulgor para hacer cumplir los sueños, y aparecen caballeros andantes entre montañas y ríos.

Como el paso de las estaciones llenando el mundo de maravilla, como ese cariño que nunca se va porque es del bueno, como tú y como yo, como la nieve despojando al mundo de sus pesares antiguos, y desnudando suavemente la pasión encarnada en la silueta de la tierra, así, de la misma manera, la tierra leonesa se muestra espléndida en cada una de sus facetas: en primavera, con el intenso verde de sus prados; en verano, con el alegre cantar de sus sonidos; en otoño, y una hoguera de colores adornando los montes…. en invierno y la magia blanca de su fría ternura.

Con la suavidad de una melodía que se escapa de entre unos labios, con la delicadeza de unos dedos acariciando los acordes de una canción, con dulzura, con emoción, recorre la nieve la silueta de la bella dama de las montañas y los valles, del caballero amable de las noches serenas, del cielo y la tierra, del acá y el allá, del ayer, el hoy y el mañana…

Con la delicada melodía de una sonrisa, dibuja la vida, la magia de León.

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Copo a copo

Mi mágico León: inmediaciones del Puerto de Panderrueda a finales de noviembre. León. Turismo de nieve. Paisaje espectacular.

Caricias de nieve

Poco a poco, con la suavidad de una pluma al deslizarse sobre la piel, cae la nieve, copo a copo, lentamente, cubriendo el paisaje, los sueños, los recuerdos, con el dulce frío de un aroma cargado de emociones…

Sensaciones intensas que huelen a tardes junto a la lumbre, en la cocina, en el pueblo, a charlas de cosas de antes, con el murmullo sordo del televisor de fondo, y el peso del día cayendo sobre los cuerpos…

El blanco inunda con su magia navideña una estación que no le corresponde, y entonces, desde el corazón de las alturas celestiales, resurge una fuerza dormida en el corazón de la tierra, y así, se unen el más allá con el más acá, y todo adquiere una nueva dimensión, entre el frío y la expectación, entre estampas extraídas de cuentos de hadas que en algún momento se hicieron realidad, o se me antoja pensar que siempre fueron reales y a algún incauto se le ocurrió pensar que eran una ensoñación fantasiosa…

Y mirando allí, a lo lejos, se dibuja el Puerto de Panderrueda, y lo imposible se torna posible, y ya no hay miedo, solo alegría y buenas ideas, ilusiones que se funden en la nieve y se hacen parte de ella, y entonces, cuando esa misma nieve lo ha cubierto todo, la realidad se impone, la verdad sale a la luz, y la pureza de las cosas bellas brilla por sí misma.

Ha nevado, una vez más ha nevado, como antes, como ahora, como siempre… ha nevado y los dominios de León han vuelto a vestirse de gala con su vestido blanco, y las personas han vuelto a descubrir que el tesón y la perseverancia pintan el paisaje más agreste, con la suavidad más delicada.

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El hechizo de una palabra

Mi mágico León: Valdeluegueros en el valle de Tolibia, en la montaña oriental leonesa

El hechizo de una palabra

Un día, no hace mucho, hablando con un amigo, un amigo con alma de lobo solitario, amante de las montañas y los valles del gran Reino de León, un día, hablando con él, pasó algo singular: una sola palabra, sólo una palabra salió de su mente, y rápidamente se escurrió por las rendijas de la mía y empezó a desempolvar recuerdos, recuerdos…

Recuerdos muy queridos de tiempos pasados, recuerdos de montañas e iglesia, recuerdos de un cuartel, recuerdos de una familia, recuerdos…

Un día, hablando con un amigo, recordé la mirada de una niña observando aquella iglesia pequeñita en la habían estado los suyos, y recordé que aquella niña, recordaba vivencias que no había vivido mientras escuchaba la voz alegre y serena de un hombre especial hablando con su hermana y relatando historias pasadas.

Un día, ese amigo esquivo que tiene alma de lobo (un lobo manso, quizá, pero no se lo digas a nadie), ese día recordé una excursión de verano…

Mi querido lobo, como León siempre tiene algo de mágico, dijo algo desde allí, y yo que estaba aquí, lo escuché sin oír el sonido de su voz; aquel amigo lanzó un conjuro en forma de palabra y de pronto estaba viajando en el tiempo… ¿qué dijo?

Valdelugueros

Hace mucho que no viajaba a Valdelugueros, hace tanto… y vi las curvas de la carretera que llevan hasta él, y sentí el olor a limpio que se respira en sus  montes, noté la frescura de su ambiente, y descubrí el viejo cuartel que ya no es cuartel, pero sigue siendo verde, un verde diferente tal vez, pero verde, como las montañas y sus plantas, como la primavera que convierte el blanco de  sus cumbres en renovación y juventud.

Con una sola palabra volé a Valdelugueros, y pensé en el músico de las alturas y en mi querido conductor, y supe que llevaba demasiado tiempo sin ir, supe que le debía un poco de tiempo a Valdelugueros y que el embrujo de una palabra había despertado aquel amor del letargo en el que estaba sumido.

Porque más allá de las antiguas leyendas astures, más allá de la magia que envuelve sus montes, hay algo tan real como el aire que respiras o el agua con la que sacias tu sed, más allá de lo tangible está lo intagible, más allá de la ciencia la fe, y más allá de las llanuras, los montes, y en ellos: Valdelugueros

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