Posts tagged ribera del Esla

Victoria

¡Cuánto te he luchado, tierra hermosa! 

Cuánto y de qué manera he dibujado tus siluetas en mis esperanzas y mis sueños, en los recuerdos de aquella infancia que tan grabada ha quedado en el alma, y en el cuerpo, con esos sabores y olores que han recorrido mis sensaciones. 

¡Cuánto te he querido, tierrina mía! ¡y cuánto te quiero, torcito de mi historia! Con esas figuras que tanto quise y tanto querré eternamente, con la manguera entre las manos, regando lechugas, berzas, patatas, ajos, cebollas,… y, a veces, el manzano, el guindo, el nogal,…

¡Qué ganas de volver a recorrerte y saberte mía! Quizá contra todo pronóstico, pero mía, muy mía, y sentir que las décadas no te han alejado de mí, ni de mis descubrimientos de niña curiosa, ni de mis aventuras cazando saltipajos, o alimentando topillos a biberón, ¿cómo olvidarlo?

Memoria, bendita memoria que me abrazas con  cariño y me recuerdas lo bueno y lo malo, descubriéndome valiente, serena y feliz, satisfecha en los silencios que pueblan de ausencias mis escritos, cuando la vida arrasa con sus prisas, y la mente necesita un descanso. 

Tregua, una y mil treguas, porque la guerra desaparece, se diluye la lucha, y la barbarie se difumina como lo hace la niebla entre los rayos del sol.

Y esta noche, las estrellas brillan con la magia que adorna tus noches, y mañana, el sol vuelve a aparecer en un mundo cubierto de frescura otoñal… porque eres León, y en tus colores, en tu geografía, se dibuja mi sonrisa cuando el nombre de Cifuentes, aparece junto a Rueda

Anuncios

Leave a comment »

Limpio

Mi mágico León: el cielo limpio y maravilloso de Villanófar. León. Turismo.

La armonía más limpia

¡Qué maravilla entrar en un sitio y verlo todo limpio!

Limpio y ordenado, aunque cada cosa con su propio orden, no todo tiene que estar colocado de la A a la Z como marca el diccionario; quizás ordenado como las ideas de un pintor, alborotadas, aparentemente salpicadas de locura, y, a su vez, llenas de la pulcritud y el equilibrio que el lienzo muestra en su estampa final.

Todo limpio, cada cosa en su sitio, de manera que, encontrar algo es tan sencillo como buscarlo donde tiene que estar y… allí está: entero, limpio, perfecto para disfrutarlo.

Qué paz se respira cuando todo está bien, cuando las cosas buenas son tan cotidianas que resultan normales.

Maravilloso…

Maravilloso como el cocido que prepara esa persona a la que tanto admiras, o las fotos que hace ese caballero; maravillosa como la carcajada de esa niña que tanto te hace sonreír con sus juegos inocentes, como las torrijas que te enseñó a hacer abuela…

Las cosas buenas se convierten en algo extremadamente… sólo se me ocurre decir feliz, porque así es como te hacen, y quizá no te das cuenta siempre de la suerte que tienes, porque, aunque a veces no te acuerdes, tienes suerte.

Suerte de poder levantarte cada mañana y disfrutar de las jugadas de la naturaleza, de los trinos de los pájaros, de las nieves cuando el frío arrecia, de los rayos de Lorenzo calentando el medio día…

Suerte de contemplar los arco iris coloreando el cielo de alegría, y las estrellas salpicar el firmamento de sueños,…

Suerte, de encontrar al Patrón de España, en cualquier pequeña ermita, en Compostela, o en Villanófar, junto al Esla, siguiendo la ruta vadiniense que los peregrinos han recorrido desde antaño con destino al templo del Santo Apóstol en tierras gallegas.

Suerte de saberte vivo, de descubrir los senderos de la existencia, y de poder escaparte, de vez en cuando, a un lugar donde la limpieza y el encanto viven en completa armonía uniendo cielo y tierra: León.

Comments (1) »