En los altares

Iglesia de Cifuentes de Rueda, en la comarca de Rueda, en León

Iglesia de Cifuentes de Rueda

El arte, ¿qué es el arte? pintura, escultura, arquitectura, música… todo eso y mucho más, ¿verdad?

En el arte se reflejan ideas, pensamientos, realidades y fantasías, en el arte se dibujan imágenes que siempre quieren decir algo…

En el interior de la iglesia de un pueblo, de un pueblo pequeño, con casas de adobe y huertas, cuadras y pozos, cocinas de horno y pajares… en el interior de su iglesia hay, decorando uno de sus muros, una pintura sobre la pared con un niño, una niña, una pelota, un religioso, y al fondo, a la derecha, la misma iglesia en la se encuentra la pintura…

Un  niño, una niña, una pelota, un religioso…

Hace ya más de cien años, en un pueblín de la ribera del río Esla, en la comarca de Rueda, el día de Noche Buena, nació un niño de nombre Vilfridio, Fernández Zapico de apellido.

Aquel niño fue creciendo poco a poco, como lo hacemos todos, con todos los días y todas las noches que forman parte de nuestros años, y aquel niño dejó de serlo y se convirtió en un muchacho sencillo y valiente, que movido por su fe, se entregó a la vida religiosa y se dedicó a dar amor allá por donde fue, a predicar con el ejemplo.

Hasta aquí todo sería bastante normal, y lo es, lo que ya no es tan común es la heroicidad. ¿La heroicidad? Sí, la heroicidad.

Cuando somos niños todos soñamos con ser ese héroe o esa heroína que tanto admiramos y que salva al mundo de la inmundicia y la maldad, pero luego crecemos y nos olvidamos de aquel deseo inocente y sincero, y cuanto más sabemos, cuanto más conocemos el mundo y más nos conocemos a nosotros mismos, en el fondo nos preguntamos si esa creencia que tan fuertemente arraigada tenemos, si ese pensamiento que tan firmemente sentimos, es realmente tan intenso como creemos…

Pocos son los valientes que llevan ese convencimiento hasta el fin de sus consecuencias, pocos son los héroes que hacen de su forma de vida un ejemplo vivo para el resto de mortales, enseñándonos que nada es imposible, que con perseverancia y amor todo se puede…

Allí, impregnado en la pared de aquella bonita iglesia que tantos rosarios ha escuchado recitar, está el homenaje de un pueblo a su héroe, a aquel muchacho que un día dio su vida por una fe en la que creía. Un muchacho que murió a manos del odio simple y llanamente por seguir los pasos de su Maestro, un maestro de entrega y amor.

Un joven leonés, un mártir, que nunca morirá, porque en los altares de la Iglesia, a lo largo de todo el mundo, siempre habrá un lugar para los mártires de Turón, siempre habrá un lugar para un hijo de Cifuentes.

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7 comentarios so far »

  1. 1

    patrichueck said,

    Una vez más: gracias por la foto, Sara.

  2. 2

    Javi said,

    Muchas gracias por el post, Patri!!! Es maravilloso ver que hay tantos ejemplos ahí y que podemos encomendarnos a ellos, tantos héroes transformados en santos de los que tomar ejemplo. ¿Qué más le podemos pedir al Señor, si nos lo ha dado todo, hasta personas de este calado?

  3. 3

    Olga said,

    Bonito homenaje…

  4. 4

    Jose Mari said,

    La verdad es que paso horas leyendo o re-leyendo lo que de la provincia y sus pueblos escribes. Creía conocer León y Provincia, pero veo que no tengo ni idea de lo que me rodea cuando voy, cada detalle, cada foto, cada comentario de las bellezas o curiosidades que hay en cada rincón de nuestra tierra. Ha tenido que venir una hija de mi gran amigo y dedicar horas, dias, meses, no sé, para que yo, estando a 6.000 Kms de León lo empiece a conocer y sobre todo, despierte en mí el deseo de recorer palmo a palmo mi provincia. Ya tengo una tarea pendiente para esta jubilación cercana que sueño tener y no quisiera morir sin llegar a ella.Y si no llego, la culpa es mía, pues no tengo patrón que me jubile. Gracias Patricia por este trabajo inmenso, perfecto, detallista y sobre todo desbordando el cariño por esa tierra donde la semilla que te dió la vida tiene tanto que ver.

    Tengo un ayudante siempre dispuesto a colaborar en esta tarea, mi hermano Pedro y con él a mi lado voy a preparar un trabajo de Cifuentes, cámara en ristre, plasmar palmo a palmo cada rincón que desde que nacimos nos observaba y al menos sentirme feliz de llevar conmigo por el mundo TODO mi pueblo. Gracias por tu ejemplo, despiertas muchas inquietudes. Lástima de no haber tenido en algún momento actual a tu abuelo Victorio a tu lado, era una enclopedia ambulante de la riqueza de cada planta, flor, de todo lo que nacía y crecía en Cifuentes y sus terrenos comunales…se nos fue sin haber sacado y escrito sus enseñanzas de plantas medicinales, semillas de diferentes olores, sabores…..

    Muchas gracias de nuevo desde este país caribeño lleno de bellezas diferentes, pero donde, de momento, sólo funciona el sol.

  5. 6

    Patrichueck said,

    Aquí os dejo el enlace al blog de Cifuentes de Rueda y al bello sonido de sus campanas:

    http://cifuentesderueda.blogspot.com/2010/06/sonidos-evocadores.html

    El video es obra de Pablo.

    ¡Qué cosa más bonita!

  6. 7

    […] escondida, admirada, amada, está una provincia llena de castillos, y puentes, de monasterios e iglesias que hablan de un pasado poderoso y novelesco; hay una tierra recorrida por las sendas del Camino de […]


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